Clic Para Compartir

Editorial No 45

En la sección Editorial por el 1 septiembre 2009 a las 6:31 am

El asunto del relevo adelantado de González Canto está por lo pronto en manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), luego del recurso de inconstitucionalidad presentada por el PRD en contra de la reforma electoral aprobada por el Congreso quintanarroense el año pasado. Se espera el fallo de esa institución para saber si ordena que en Quintana Roo se adelanten las elecciones locales para el primer domingo (día 4) de julio de 2010. En el formato original y aún actual, los comicios serían hasta febrero de 2011.   (La gestión constitucional de González Canto concluye en abril de 2011).
Esto marca la Constitución:“Nunca podrá ser electo para el periodo inmediato:
El gobernador sustituto constitucional, o el designado para concluir el periodo en caso de falta absoluta del constitucional, aun cuando tengan distinta denominación, y
El gobernador interino, el provisional o el ciudadano que, bajo cualquiera denominación, supla las faltas temporales del Gobernador, siempre que desempeñe el cargo en los dos últimos años del perioido”.
También establece la Constitución: “Cuando la falta absoluta de Gobernador ocurrirse en los cuatro últimos años del periodo respectivo, si la Legislatura se encontrase en sesiones, designará al Gobernador sustituto que habrá de concluir el periodo. Si la Legislatura no estuviese reunida, la Diputación Permanente nombrará un Gobernador provisional y, simultáneamente, convocará a la Legislatura a sesiones extraordinarias para que erigida en Colegio Electoral haga la elección del Gobernador sustituto”.
Pero también indica: “El cargo de Gobernador del Estado solamente es renunciable por causa grave calificada por la Legislatura, ante la que presentará la renuncia”.
El caso es que la sucesión gubernamental adelantada (el empate del calendario electoral del estado con el federal)en Quintana Roo ha provocado no sólo incertidumbre y una cadena de especulaciones sino que también ha desatado la desbordada ambición de gran número de funcionarios estatales y municipales, quienes –sin escrúpulo alguno– han descuidado su trabajo para dedicarse de tiempo completo a la “grilla”. Ni qué decir de muchos otros políticos y partidos. El fantasma del interinato angustia a algunos y entusiasma a otros.
En conclusión es que hay un asunto en el que no hay marcha atrás: en 2010, o 2011, Quintana Roo podrá tener  -en un lapso de 6  a 9 meses- ¡tres gobernadores!: Félix, mandatario en funciones;  un gobernador electo, si finalmente la elección se celebra el primer domingo del año entrante (alternaría con Félix el tiempo de un embarazo), o un interino -cubriría un periodo aproximado de medio año-,  si la elección se lleva al verano del 2011.
Lo grave  del fenomenal enredo en que se ha convertido el relevo del mandatario priísta Félix González Canto  y las nueve alcaldías,  causa  un severo daño a la ciudadanía   e incluso se pone en riesgo la gobernabilidad en el estado. Esto ha puesto al descubierto un condenable desaseo político. Es, en el fondo, la guerra sucia por el control del poder.

Tags:

Deja un comentario