Clic Para Compartir

Editorial No 46

En la sección Editorial por el 1 octubre 2009 a las 12:00 am

Una heterogénea turba de aspirantes a la alcaldía rodea el Palacio Municipal de Benito Juárez. Si la justicia electoral decide que en julio del próximo año se lleven a cabo las elecciones locales, Cancún será sin duda el centro de la más dura e importante batalla electoral de Quintana Roo. En ese cercano mañana, la pelea la darán algunos de esos aspirantes. Pero hoy, las decisiones se toman en los lugares donde merodea el poder. Gregorio Sánchez y el grupo Joaquín, por un lado, y Félix González Canto y su priísmo, velan armas para esa guerra inminente.

Por una mera lógica que alude a recursos, territorio y posicionamientos, el alcalde Gregorio Sánchez Martínez tiene mano en esta partida. Su candidato, cualquiera sea, debería arrancar con una buena ventaja para quedarse con la presidencia municipal. El problema es que nadie sabe si el actual alcalde piensa privilegiar, a la hora de tomar la decisión sobre su candidato, la amistad y complicidad, o más bien apostará por el acuerdo político en el sentido más amplio de la expresión. La primera de las opciones podría meterlo en un aprieto político de consecuencias impredecibles.

La lista de aspirantes que rodea al primer edil de Cancún es una muestra clara de la confusión que existe en su entorno. Esa exclusiva lista incluye a muy pocos elementos partidarios, y se compone principalmente de colaboradores suyos con méritos diversos (no siempre reales) para aspirar a la alcaldía. Entre los principales están el director de la Juventud y el Deporte, Alejandro Luna (yerno del alcalde) el oficial mayor, Mario Joaquín Moguel; el secretario de Desarrollo Social y Económico, Gerardo Mora; el secretario general del Ayuntamiento, Lenin Centeno, y el secretario de Obras y Servicios Públicos, Julián Ricalde. Sin embargo, la versión que ha comenzado a tomar más cuerpo es que la sorpresa podría darla un empresario.

Es muy bajo el porcentaje de cuadros partidarios que asoman en ese grupo, que está marcado principalmente por las simpatías de un gobernante que no es afín a las decisiones colegiadas o los acuerdos. Previsiblemente, prefiere que su palabra sea ley. Días pasados, Gregorio Sánchez encargó una encuesta para conocer el posicionamiento de los que quieren y acaso pueden tener posibilidades. Nadie sabe si se sorprendió o no, pero los resultados no llegaron a muchas oficinas aledañas a la suya, lo que hace pensar que impondrá a su candidato sin otra razón que su conveniencia o intuición.

Más allá del nombre que finalmente se quede con la candidatura, el alcalde ya va moviendo sus piezas para dotar a esa candidatura del apoyo partidario que requiere. Poco a poco, ha ido generando una alianza netamente económica con una parte importante del Consejo

Estatal del PRD, para tener el apoyo de ese importante organismo a la hora de impulsar a su gente. Para esa sorda batalla cuenta además con el apoyo de altos dirigentes nacionales del Sol azteca, que han decidido apostar todo a su figura.

Por el PRD se han apuntado también a esta carrera el senador José Luis García Zalvidea, y el mismo dirigente estatal, Rafael Quintanar, pero su suerte parece depender más de una salida de Gregorio Sánchez y su gente del partido, que de la posibilidad de vencerlo en una batalla al interior del partido.

No hay que olvidar, de todos modos, que el derrotero político del alcalde está unido, al menos hasta hoy, al del grupo Joaquín, comandado desde Cozumel por el empresario Nassim Joaquín. En ese contexto, incluso su sucesión le pertenece de manera parcial, porque debe adecuarla a los intereses de un grupo de poder mayor, que establece acuerdos y compromisos con otras miras.

Ese grupo político cozumeleño podría incluso tener un pie en otro partido, el PAN, de la mano de la ex diputada federal Addy Joaquín Coldwell. Varios rumores apuntan a la ex legisladora federal en la carrera por el municipio, y ese sería un elemento clave de la decisión que podría tomar Gregorio Sánchez. Sin embargo, el rumor que la postula para Benito Juárez es un lugar común de cada elección, que finalmente no se concreta. Eso no significa que esta vez suceda lo mismo; simplemente significa que hay que esperar señales más concretas.

En el PAN también han demostrado interés por esta candidatura la ex diputada local Marybel Villegas; y la delegada de Sedesol, Mercedes Hernández.

EL OTRO PODER

Por el lado del PRI el listado de candidatos no esconde ninguna maravilla.

A la hora de levantar la mano, al menos, los adelantados han sido sus diputados locales, Laura Fernández, Mario Castro, Francisco Amaro, y la presidenta del partido en el municipio, Guadalupe Novelo.

Al lado de ellos apareció el nombre del empresario periodístico José Alberto Gómez Álvarez, conocido como “Pepe” Gómez, director del Quequi de Quintana Roo.

Hasta ahora, ninguno aparece aventajando a los demás, aunque los más movidos han sido la diputada Laura Fernández, y la profesora Guadalupe Novelo, que podría contar con la estructura del partido para que la acompañe en esta aventura. Las aspiraciones de Pepe Gómez son, hasta el momento, una incógnita. Se trata de un empresario con muy buenas relaciones con el ex gobernador Joaquín Hendricks, y podría ser parte de alguna negociación llegado el momento.

En el PRI también miden lo que pudiera suceder con su tradicional aliado, el Partido Verde. Días atrás, El Periódico de Cancún sorprendió con una nota que aseguraba que el llamado “niño verde”, Jorge Emilio González, busca la alcaldía de este municipio. De no ser él, los verde ecologistas impulsarían a la senadora Ludivina Menchaca, aunque ambos podrían ser parte de las clásicas negociaciones entre ambos partidos.

De este lado de las cosas, el tema central es conocer cual es al fin la decisión del gobernador Félix González Canto, que buscará recuperar el municipio más importante del estado, luego del fallido intento de Víctor Viveros en 2008.

El juego está abierto y sólo depende de la decisión de la justicia electoral para comenzar.

Tags:

Deja un comentario