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Editorial No 49

En la sección Editorial por el 8 enero 2010 a las 7:13 pm

Niña diputada carrilloportense 2009

Iniciamos un nuevo año 2010, y también damos inicio al año número cinco en que “MAYA SIN FRONTERAS” circula en la Zona Maya. Año por demás difícil que no solo los que habitamos estas tierras del faisán y el venado sentiremos,  sino que, también el resto de los mexicanos padeceremos con estrecheces económicas, desigualdad social más marcada día a día, donde los pobres serán más pobres y los ricos más ricos.
Es sin lugar a dudas, mal momento para enfrentar  una sucesión adelantada en nuestro estado, por el racimo de promesas que caracteriza a los candidatos del color que sean, el derroche de recursos tirados en la calle en forma de espectaculares que mas que lucir, contaminarán nuestras calles y avenidas.
Inicio de año triste, marcado con pronósticos de desempleo y pobreza profunda, sobre todo para el sector campesino. 6 de enero frío para la niñez, que en su fantasía de día de reyes tendrá como desencanto una triste realidad y como regalo “la influenza”… multicitado mal.
Día de la enfermera, quienes llegan cinchadas y en total abandono, por la falta de voluntad política de los gobernantes en turno para actualizar su imagen a la altura de los países desarrollados, en donde la enfermera es un profesional más, y no una esclava de la sociedad con uniformes obsoletos y a la que se da trato indiferente e inhumano; de lo que sí estoy segura es, que éste es el único lugar del mundo donde una doctora de nombre Lourdes Cobarrubias (presuntamente afectada de sus facultades mentales), agarra a golpes a la enfermera de la clínica. Es sin lugar a dudas una afrenta al gremio, sobre todo para la obsoleta estructura jerárquica de la institución, el que se permita este tipo de abusos y violencia.
Y surge la pregunta… ¿Si a la enfermera oriunda de la comunidad de Dzula municipio de Carrillo Puerto, con más de 20 años de antigüedad, esta doctora la golpea, pues qué no le hará a los demás indígenas mayas que demandan sus servicios y que no se pueden defender?… ¿Qué les recetará? ¿Quién  apadrina a ésta usurpadora del juramento de  Hipócrates,  que se da éstos excesos y otros, como el de ostentar el concepto de arraigo y no devengarlo?…
Por lo anterior y más, seguiremos apuntando y agradeciendo a Ud. amable lector de “Maya sin Fronteras” la preferencia  que nos ha dado mes a mes.

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