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Airbit Club, la organización que defrauda a México desde Cancún

En la sección LA COLUMnita NECESARIAMENTE INCOMODA por el 20 mayo 2020 a las 7:29 pm

Necesariamente Incómoda

Graciela Machuca Martínez
Las bondades económicas, sociales y políticas del estado de Quintana Roo y en particular, los destinos turísticos como, Cancún han atraído a emprendedores de diferentes partes del mundo, quienes con sus capitales y/o ideas han contribuido en gran medida al fortalecimiento de la sociedad quintanarroense, pero esas mismas virtudes han sido el imán para muchas otras personas que prefieren el juego sucio, el agandalle, la transa, infringir la ley, para obtener dinero fácil.
Así como opera el crimen organizado, en sus diferentes modalidades y que todos los días enluta a familias, así trabajan desde Cancún presuntos delincuentes de cuello blanco y vestidos de alta costura, para defraudar a quienes le apuestan a inversiones en línea que son rentables en otras latitudes, pero que en este caso las endebles instituciones de justicia en México les permiten actuar de manera fraudulenta protegidas por el manto de la corrupción e impunidad.
Airbit Club es señalada como una organización defraudadora a nivel mundial que para sus operaciones en México pese a que no tiene sede ni oficina físicamente ubicable ni visible, sus responsables por lo menos dos o más de ellos radican en Cancún y que a pesar que ha sido denunciada penalmente en otros países (solo hay que ir a Wikipedia y buscar el sistema Ponzi)aquí es beneficiaria del sistema de justicia que estimula la impunidad, porque incluso, ni las autoridades financieras y hacendarias han podido meterla en cintura.
Expongo el caso para alertar a la ciudadanía de que hacer negocios con esta empresa es sinónimo de perder sus inversiones, porque trabaja con el llamado sistema piramidal, y quienes se arriesgan a invertir tienen que renunciar a sus derechos patrimoniales al plegarse a un contrato de adición que se desprende de la normatividad de la empresa, cuyas reglas son cambiadas de manera unilateral de manera constante para dejar en estado de indefensión a sus víctimas. Ya está demostrado internacionalmente, que el sistema piramidal es un fraude, porque solo se genera dinero fresco al ingresar a nuevos socios, quienes al final perderán su inversión.
En Italia, en marzo pasado, la Comisión Nacional Italiana del Mercado de Valores, mejor conocida como CONSOB, ha prohibido las actividades de Airbit Club en toda Italia, según reportes de prensa.
La referida entidad regulatoria emitió una advertencia de fraude contra la iniciativa, sumándose a varias otras denuncias que señalan a Airbit Club como es un esquema ponzi a nivel internacional.
CONSOB publicó en su página Web la advertencia el pasado 30 de marzo. En el documento se señala que Airbit Club ha «ofrecido abusivamente» servicios y productos financieros en Italia, cuando la firma no se encuentra registrada para operar en el territorio. Debido a ello, el equipo tras CONSOB recomienda a los ciudadanos no seguir invirtiendo a nombre de Airbit Club y prohibió por completo sus actividades.
Sin embargo, en México, a pesar de los reclamos de las personas defraudadas, las autoridades no escuchan, no tienen tiempo de hacer valer el estado de derecho.
El fraude sistemático de Airbit Club volvió a salir a la luz pública la semana pasada debido a que el periodista Rafael Martínez Cristo, director del sitio web de noticias Página QR, lo difundió al tener evidencias del fraude cometido en contra de una persona integrante de su familia. La información fue difundida tanto en su página de noticias como en un periódico de la ciudad de México del cual es corresponsal.
A las pocas horas de la publicación, Airbit Club movilizó sus recursos tecnológicos para colapsar el servidor que le presta el servicio de hospedaje a Página QR, al generar 23 millones de visitas. Hasta el momento este portal de noticias desde Quintana Roo no ha podido ser rehabilitado completamente, ya que el daño cibernético fue mayor.
El afectado presentó la denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR), pidió la intervención de la Policía Cibernética, además solicitó su ingreso como beneficiario al Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, dependiente de la Secretaría de Gobernación.
Por denunciar el delito de fraude, Martínez Cristo, no solo tuvo pérdidas en su patrimonio porque le dañaron su página web, sino además se ha violentado su derecho a la Libertad de Expresión, por acciones fuera de la ley de una organización que opera en México de manera libre, pero sin tener registro alguno ante las instancias gubernamentales correspondientes, a pesar de ello la dejan operar.
En un texto compartido por Rafael Martínez y Marleny Magaña, se lee que a principios de abril pasado, “Airbit Club “rasuró” miles de cuentas de todos los que llevan más de dos años en la organización, apoderándose de sus carteras con diferentes montos que van desde decenas hasta cientos de dólares, sin parámetro alguno, sin autorización y sin otorgar la posibilidad de defenderse, en una acción tajante, fulminante”.
Explican que Airbit Club “se rige por sus reglas llamadas “Términos y Condiciones” continuamente modificadas, siempre a voluntad y conveniencia de la organización, con cláusulas que castigan, que sancionan, que prohíben, incluso, la libertad de expresión de sus miembros. Su gobierno se erige como ejecutivo, legislativo y judicial, en uno solo”.
En los términos y condiciones de la junta trimestral de 2019. Suscritos por Itzeel Gutiérrez, en su artículo 6 “Terminación y Restricción de Acceso” señala que Airbit Club se reserva el derecho a su entera discreción para cancelar el acceso a sus miembros de cualquiera de los sitios web de la administración, el departamento administrativo y servicios relacionados sin previo aviso, con la terminación del convenio que incluye, pero no se limita, a lo que la empresa considere difamación o calumnia a sus servicios u otros miembros.
Tampoco permite promover lo que a su consideración pueda ser “falso” sobre la empresa, de cualquier manera que cause daño a la reputación de la organización, además castiga “prometer o garantizar cualquier retorno de la inversión, de cualquier tipo”.
Es así como, a principios de abril, los líderes de la empresa emitieron un aviso que afectó a todos sus miembros. Repentinamente -tras días de mantener su portal fuera- informaron que tomarían su dinero con el pretexto de “garantizar” la sostenibilidad del negocio en esta etapa de crisis sanitaria y económica, justo ahora, cuando la gente más requiere de sus ahorros, de su dinero. Nadie pudo negarse, nadie pudo rechazarlo o autorizarlo. La señal fue dada y al poco tiempo, sus membresías se vieron disminuidas, rasuradas a machete, señalan los autores del texto.
En diferentes plataformas digitales se exponen testimonios de los fraudes que comete a diario esta organización, que sigue operando desde Cancún bajo la complacencia de autoridades.
AirBit Club se presenta “como una herramienta financiera para emprendedores en este 2020 al unir la tecnología, la criptoeconomía y las redes de mercadeo en una sola plataforma”.
De los testimonios se desprende que realiza continuas reuniones en diferentes puntos del país para tratar de convencer a nuevos adquirientes. “No se detienen ni en medio de la pandemia. La Master Council se presenta con sus mejores galas. Vestidos de marca, peinado de estilista, a fin de manipular conciencias y conseguir el sueño de las asistentes para, algún día, ser una “triunfadora como ella”. Pero eso “sólo lo podrán conseguir invirtiendo, y entre más inviertan, más rápido lo lograrán”.
Airbit Club nació en octubre de 2015 en Downey , California, a idea de cinco socios latinoamericanos, y rápidamente fue creciendo en Estados Unidos y en los cinco continentes, especialmente en México, nos recuerdan Martínez y Magaña.
La intención de la empresa es generar criptomonedas para todos los afiliados. Eso se realiza por medio de un algoritmo automatizado único que la compañía ha llamado Blockchain Distributed Technology and Affiliate Program.
La compañía afirma, a través de su sitio web, que cuenta con más de 2,5 millones de afiliados en todo el mundo y opera a través un sistema descentralizado que une a cuatro industrias diferentes: El mercado de las criptomonedas, el trading, un club de asociados y el mercadeo en red.
Airbit Club promete que ganarás el doble de lo que inviertes y si invitas a más personas ganarás un bono en las 24 horas siguientes, “resulta que en las cuentas acumulas tus puntos, los cuales tienes que enviar a una plataforma que se llama bitfoliex, la cual tienes que comprar, es decir el bitfoliex y traxalt son inventos de Airbit Club para cobrar hasta más del 50% de lo que envías para poder cobrar”, de acuerdo a uno de los testimonios.
Sólo puedes retirar de dos formas, la primera es refiriendo gente y aquí es donde puedes vender los puntos que tienes en las membresías, la segunda es mandando los puntos a la bitfoliex, pero si no tienes referidos no te toman en cuenta para que puedas cobrar, entonces pasan muchos meses para que puedas sacar dinero.
Los líderes actuales de Airbit Club son Renato Rodríguez, Gutemberg Dos Santos e Itzeel Gutiérrez. Sólo ella no es fundadora de la organización, pero los tres cuentan con antecedentes en este tipo de negocios.
Supuestamente sobre Renato Rodríguez y Gutemberg Dos Santos existen denuncias (Versión No. LR-23762; 2 de marzo de 2017) ante la Comisión de Valores de Estados Unidos con liberación de litigio número 23762/2 de marzo de 2017.
“Comisión de Bolsa y Valores contra Renato Rodríguez y Gutemberg Dos Santos , No. 17-civ-00375 (CD Cal. Presentada el 2 de marzo de 2017)”
La SEC acusa a los promotores del esquema piramidal. La Comisión de Bolsa y Valores anunció que dos promotores acordaron resolver los cargos de que realizaron un esquema piramidal en el sur de California.
La SEC alegó que Renato Rodríguez de Downey, California, y Gutemberg Dos Santos de Las Vegas operaron un negocio llamado “Vizinova”, en el que aseguraron inversiones de al menos 100 inversionistas y procedieron a gastar 1.4 millones de fondos de inversionistas para gastos personales, incluida la compra de una casa y un Lamborghini.
Su supuesto esquema se centró en una promesa de que los inversores ganarían “puntos” que producirían una cierta tasa de rendimiento, típicamente $ 5,000 en una inversión de $ 3,200.
Mientras eso ocurría en Estados Unidos, en Quintana Roo Itzeel Gutiérrez organizaba la también multi-denunciada “Flor de la Abundancia” en compañía de Karen Villanueva en una organización que le llamaron “Círculo o Árbol de la Vida”.
Las reuniones las hacían en casa de Itzeel en la exclusiva zona de Puerto Cancún. Posteriormente, Itzeel es invitada a Airbit Club en un evento donde conoce a Renato Rodríguez, y de inmediato se incorpora e invita a Karen, pues se dio cuenta que las transacciones son de más dinero y además, en dólares.
¿A pesar de la pandemia, las autoridades mexicanas no tendrán la capacidad de darle seguimiento a este caso?

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