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Sargazo, otro obstáculo a la actividad turística en Quintana Roo durante 2020

En la sección Turismo sin Fronteras por el 4 julio 2020 a las 9:08 pm

Necesariamente Incómoda

**El fenómeno se consideró grave desde 2014, continúa sin atención efectiva.
**Corrupción, negligencia, incapacidad, son las respuestas gubernamentales.
**Agua dulce de Quintana Roo en riesgo de contaminarse por sargazo acumulado.
Graciela Machuca Martínez
Desde el año 2014 se detectó que la llegada del sargazo a playas de Quintana Roo sería un serio problema de contaminación que debía atenderse de inmediato para evitar que la actividad turística sufriera los estragos, sin embargo, las acciones emprendidas tanto por el sector público como por la iniciativa privada han sido un caos, cada quien jala por su lado, no hay un plan integral consensado con expertos, la mayoría de decisiones se toman por ocurrencias o porque se ve a la vista un jugoso negocio.
Ahora que se están diseñando los protocolos sanitarios y realizando los ajustes logísticos para que los servicios turísticos vuelvan a ofertarse, el éxito de la reapertura económica en la entidad está en riesgo porque el problema del sargazo no se ha atendido de manera eficiente, sin embargo, son cientos de millones de pesos que desde los tres niveles de gobierno y de capitales privados se han destinado para atender una contingencia que ya tiene más de cinco años de haberse declarado.
Los aportes de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) o de otros centros de investigación extranjeros ya han llegado a las esferas del poder que toman decisiones, pero las acciones no se ven y durante el verano de 2020 las playas de Quintana Roo volverán a recibir, dicen, 50 millones de toneladas de sargazo, la mitad que en 2018, ese es el consuelo.
La presencia de sargazo en las playas de Quintana Roo y en otras del Caribe mexicano representa una catástrofe ecológica y un riesgo para la salud de las personas que se expongan a él.
Contiene elementos como arsénico, cobre, manganeso y molibdeno, que en altas dosis pueden ser dañinos tanto para humanos como para la flora y la fauna de esa región, de acuerdo a Rosa Elisa Rodríguez Martínez, integrante de la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, con sede en Puerto Morelos, Quintana Roo.
Después de analizar 63 muestras de estas macroalgas, recolectadas durante 2018 y 2019 en diferentes localidades, se encontraron, además de los elementos mencionados, “concentraciones de aluminio, calcio, cloro, cobre, hierro, potasio, magnesio, fósforo, plomo, rubidio, azufre, silicio, estroncio, torio, uranio, vanadio y zinc, entre otros”.
De acuerdo a un reporte publicado en la Gaceta UNAM el 15 de junio de 2020, se dijo que en este estudio participaron también el Instituto de Geología de la UNAM, El Colegio de la Frontera Sur, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y el Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad Internacional de Florida.
“Si bien algunos de estos elementos son nutrientes esenciales, otros pueden llegar a ser tóxicos en altas concentraciones. El que más preocupa es el arsénico, pues se encontró en todas las muestras colectadas y en la mayoría superan los límites establecidos para consumo humano y animal”, advirtió Rodríguez Martínez.
“Desde el comienzo del arribo masivo de sargazo a nuestras costas una de las preocupaciones fue que podría contener metales pesados y metaloides, porque se sabe que las algas pardas tienen alginatos, los cuales favorecen su absorción, y porque ya había algunos reportes para otros lugares del Caribe acerca de altas concentraciones de algunos elementos tóxicos. Sin embargo, todos los estudios que se habían realizado eran muy puntuales, es decir, en un solo lugar o en un mes específico”, comentó.
“Por ello, nosotros quisimos ir más allá y saber qué tan variable era la concentración de diferentes elementos, incluyendo metales pesados y semimetales, tanto en el espacio como en el tiempo.”
Rodríguez Martínez recordó que el sargazo empezó a llegar a las costas de Quintana Roo desde finales de 2014, intensificándose en 2015; “en 2018 fue cuando el volumen fue exagerado, y su llegada continuó hasta septiembre de 2019 y después decayó”.
Una de las preocupaciones de las personas que estudian el fenómeno es que en los últimos cuatro años han llegado a costas del país millones de toneladas de sargazo, de las cuales muy pocas han sido removidas, y su acumulación y descomposición están afectando severamente a estos ecosistemas, incluyendo playas, arrecifes de coral, pastizales marinos, manglares y posiblemente el acuífero, que es la única fuente de agua dulce en la región.
“Desde 2015 empezamos a ver mortalidad de pastizales marinos, pegados a la costa, por la gran cantidad de materia orgánica y actividad bacteriana que resulta de la descomposición de estas algas, la cual, por acción del oleaje, regresa al mar tornando el agua de color café, volviéndola turbia, reduciendo la cantidad de oxígeno y luz y aumentando los niveles de sulfuro, nitrato y amonio. Este deterioro en la calidad del agua ocasiona que las plantas no puedan realizar la fotosíntesis y mueran.”
Desastre ecológico que nadie quiere ver en Quintan Roo
En 2018, se empezó a registrar mortalidad de fauna marina, como peces, crustáceos y moluscos, que recalaban en las playas a lo largo del Estado de Quintana Roo, a veces de forma aislada, otras en altas concentraciones. Esto se vio nuevamente durante los meses pico de sargazo en 2019.
Desde 2018, también comenzó a observarse una gran mortalidad de corales, resultado de una epidemia denominada Síndrome Blanco, y aunque aún no está comprobado que esté asociada al arribo masivo de sargazo, sabemos que el deterioro en la calidad del agua contribuye a la muerte de estos organismos, mencionó la especialista.
Propuestas del estudio
Entre las conclusiones a las que llegaron los expertos se encuentra la urgencia de remover el sargazo de las playas y costas antes de que se descomponga, con el propósito de evitar que los metales y elementos que contiene se acumulen en la zona marina y continúen dañando a la fauna y la flora de esta región.
“Es importante que en México se hagan más indagaciones como ésta, porque de los países afectados por la llegada masiva de sargazo somos de los que tiene más centros de investigación y mayores recursos para contribuir de manera efectiva a darle solución a este problema”.
Soluciones
El mismo estudio refiere que una manera de resolver estos problemas sería encontrar usos industriales para las macroalgas. Hasta hoy, se están explorando varias formas de usar el sargazo, incluyendo la elaboración de fármacos y alimentos, tanto para humanos como para animales; no obstante, la presencia de elementos, como el arsénico, es una limitante.
Si se quiere utilizar para las industrias farmacéuticas o alimentarias es indispensable hacer estudios con equipos más especializados, con los que se mida de manera más precisa la concentración de elementos tóxicos, porque ésta depende de factores como los lugares por donde pasaron las macroalgas durante su recorrido por el océano, las actividades industriales que se realizan en esas zonas y también cuestiones ambientales como la precipitación pluvial, ya que esto puede variar de un año a otro.
“En la actualidad hay investigadores que analizan formas para remover los elementos tóxicos del sargazo, pero aun si se logran desarrollar exitosamente, habrá que hacer un análisis de costo-beneficio para determinar la viabilidad de su uso industrial”, aseguró Rosa Elisa Rodríguez.
Además, se está experimentando mezclar el sargazo con resinas para producir diferentes materiales, como bloques de construcción, tapas de registros y de coladeras, muebles para jardín e incluso se ha propuesto emplearlo para hacer los durmientes para el tren Maya, informó.
Sin embargo, un asunto que preocupa a los inversionistas es que no se sabe si el sargazo llegará anualmente y en la misma abundancia, o si serán eventos cíclicos. “Además, carecemos de un marco legal que dé certeza jurídica a los inversionistas”.

Políticas públicas y NOM para el sargazo en el olvido

El mismo secretario de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo, Alfredo Arellano Guillermo, reconoció que la norma oficial mexicana emergente para el manejo de la macroalga está lejos de crearse por mucha falta de información técnica-científica, y su industrialización está en “stand by”, al participar en el foro virtual Causas, problemáticas y estrategia de control del sargazo.
Por otro lado, Gonzalo Merediz Alonso, director Ejecutivo de la asociación civil Amigos de Sian Ka´an, dijo que Quintana Roo sigue sin desarrollar políticas públicas en el tema del sargazo o incentivos fiscales que ayuden a procesar la talofita que desde 2011 y año con año llega a las costas de la entidad.
De acuerdo a lo publicado por La Jornada Maya, Merediz Alonso lamentó que nueve años no hayan servido de nada porque “el problema es que seguimos sin desarrollar políticas públicas e incentivos fiscales que ayuden a procesar ese sargazo con una visión de largo plazo”.
“Se hacen cosas, tampoco podemos decir que no se hace nada porque sí se invierte en barcos y buscar cómo remover el sargazo de las playas, pero lo que todavía nos falta es una estrategia de largo plazo para ver la factibilidad de su industrialización en distintos aspectos, ya sea en el área química; se habla de que se pueden hacer ladrillos, pero todavía no veo que se esté trabajando sobre ello.”
Falta de credibilidad ante acciones del gobierno municipal de Solidaridad
El refrán dice que a río revuelto, ganancia de pescadores. Eso sucede en el municipio de Solidaridad, donde la presidenta municipal Laura Beristain, se le hizo fácil adjudicar de forma directa 404.3 millones de pesos a 38 proveedores para atender la contingencia generada por el arribo del sargazo, entre otros rubros, desde luego que esa decisión está fuera del marco de la ley.
Para salvar la legalidad, mas no la legitimidad, Beristain suscribió 43 acuerdos con 30 empresas y ocho personas físicas para rentar maquinaria, instalar barreras anti-sargazo y limpiar playas, arrendar camiones de basura y adquirir material eléctrico e iluminación.
Este tipo de adjudicaciones directas ya se hizo costumbre en su gobierno, porque así le ha pagado a personalidades del mundo de la farándula o para pagar asesorías de posicionamiento de imagen y elaboración de una historieta.
La Comercializadora Chaktumen de Quintana Roo, S.A. de C.V. colocará barreras de retención, contención y redirección de sargazo y la limpieza de dos mil 500 metros lineales de la línea de playa, por la cantidad 39.58 millones de pesos.

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