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José María Morelos, laboratorio para reprimir inconformidad social en la Península de Yucatán

En la sección LA COLUMnita NECESARIAMENTE INCOMODA por el 21 octubre 2020 a las 1:03 pm

Necesariamente Incómoda

Graciela Machuca Martínez

José María Morelos, uno de los 11 municipios del estado de Quintana Roo, se convirtió el lunes 20 de junio en uno de los laboratorios sociales de la Península de Yucatán para experimentar acciones gubernamentales de represión en contra de toda inconformidad social porque a gobiernos como el de Sofía Alcocer Alcocer, (La misma que cuando fue presidenta del DIF de ese municipio en una actitud servil promovió que el teatro de la ciudad llevara por nombre Narcedalia Martín entonces primera dama del estado y ahora como presidenta municipal por otros partidos le quita el nombre) presidenta municipal de esta municipalidad, así como a sus aliados, les preocupa enormemente que las comunidades exijan sus derechos fundamentales y en este caso, el derecho a la movilidad, pero con calidad.

POBREZA MARGINACION Y ABANDONO DE COMUNIDADES INDIGENAS MAYAS

Los megaproyectos en el sector del transporte, turismo, agropecuario, piscícola, entre otros que se desarrollan en la región, como toda acción neoliberal, requieren de poblaciones sumisas, desinformadas y víctimas del autoritarismo para que sigan aceptando sin protestar la pobreza, la marginación y abandono en que las han mantenido por décadas los diferentes niveles de gobierno.
En la medida que los referidos proyectos se desarrollen, el impacto entre las poblaciones locales se incrementará y desafortunadamente, en la mayoría de las veces, de manera negativa, lo que generará inconformidad social, para controlar este tipo de manifestaciones los gobiernos autoritarios diseñan estrategias para desarticularlas, que van desde el soborno a líderes visibles, la violencia selectiva a quienes se nieguen a colaborar, para terminar con la represión de todo aquel movimiento social que salga a las calles y emprenda acciones que demuestren su hartazgo a la demagogia.

LA ESPERANZA UN MENSAJE AMENAZANTE AL RESTO DE LOS INDIGENAS

Las protestas sociales que se han registrado durante los últimos días en la localidad de La Esperanza, perteneciente al municipio de José María Morelos, en el estado de Quintana Roo, debido a la negativa gubernamental a darle mantenimiento a un tramo carretero de 21 kilómetros, fueron el escenario perfecto para experimentar represión de la alcaldesa.
Se trató más que de un operativo policial para rescatar a dos servidores públicos retenidos por pobladores que exigen cumplimiento a múltiples promesas institucionales, de una práctica para reprimir a comunidades marginadas, aquellas que no tienen asesoría de organizaciones civiles y políticas, tampoco son tomadas en cuenta por medios de comunicación como fuentes informativas rentables.
Otra prueba de que se trató de una acción diseñada para reprimir y desarticular el movimiento fue que casi un centenar de elementos de las policías estatales y municipales llegaron a La Esperanza durante la madrugada del 20 de octubre, golpeando a mujeres y hombres que estaban de guardia en el plantón instalado en la localidad. Al no tener la certeza en qué lugar estaban privadas de su libertad las dos personas servidoras públicas de la Secretaría de Desarrollo Social, la policía entró y destruyó lo que encontró a su paso en al menos dos viviendas, más los destrozos cometidos en la escuela donde las mantenían, así lo señalan los videos que circulan los lugareños.

PERO QUE NECESIDAD…..

Sin embargo, los resultados de las acciones policiales llegaron con lujo de detalles a la redacción en Quintana Roo de la agencia nacional de noticias Quadratín, lo que permitió que a nivel nacional se conocieran los hechos, lo que motivó el enojo de instancias gubernamentales, por lo que un funcionario de Comunicación Social del gobierno del estado, le exigió con palabras altisonantes, al representante de Quadratín en la entidad que “bajara” la información de La Esperanza.
Esta conducta desesperada, en lugar de silenciar los hechos, como se pretendía, resultó contraproducente, porque Quadratín reprodujo la información en todos sus portales en el país, así como con sus aliados y suscriptores del servicio informativo y así fue como la información llegó a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), a la Oficina en México de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, así como de una amplia red de organizaciones civiles nacionales.
La difusión a nivel nacional de la detención por parte de las policías Estatal de Quintana Roo y Municipal de José María Morelos, permitió que se conociera la detención de los jóvenes Noé Arnulfo Noh Simá y Luis Osvaldo Medina Balam, quienes fueron privados de su libertad la madrugada del 20 de octubre y esto obligó a las autoridades a informar que ya habían sido puestos a disposición de un agente del Ministerio Público.

LA ESPERANZA Y CAPA FELIPE CARRILLO PUERTO

Movimientos políticos electoreros cíclicos son muy conocidos, donde miden fuerzas utilizando las necesidades de los indígenas, donde los que menos ganan son los afectados, del conflicto de CAPA en Felipe Carrillo Puerto vimos desfilar AC nacionales e internacionales que apuntalaron un proyecto electoral de la derecha, dejando de lado el origen legitimo del movimiento que era el suministro de agua a la población, ojalá no suceda lo mismo en La Esperanza donde sean otros los que ganan menos las demandas legitimas de los indígenas que habitan y requieren la reparación de sus 21 kilómetros de su camino.

LA PRESIDENTA MUNICIPAL REPRIME A LOS CIUDADANOS

En La Esperanza, la población no se manifiesta por gusto, ni tampoco porque sean manipulados por dos regidores del Ayuntamiento de José María Morelos, como lo han manifestado los voceros de Sofía Alcocer, quien trata a los habitantes de esta localidad con falta de respeto, al considerar que son incapaces de exigir por cuenta propia sus derechos.
Esta comunidad del sur de Quintana Roo está organizada desde hace meses, entre otras razones, para exigir que el gobierno municipal le de mantenimiento al tramo carretero de 21 kilómetros que los comunica con el exterior. Después de múltiples gestiones, en marzo de 2020, se logró licitar la obra y hay una constructora ganadora, pero después se seis meses la rehabilitación de la carretera no inicia. La gente se cansó de promesas y ahora lo que exige son acciones.
Los argumentos del gobierno de Sofía Alcocer es que no hay dinero por la pandemia y por ello no se ha iniciado la obra, pero si esta se licito en marzo, es porque ese presupuesto ya estaba definido desde finales de 2019, cuando el Ayuntamiento tuvo aprobado su presupuesto.
Ahora se echan la bolita entre instancias municipales y estales. Es hora que se pongan de acuerdo e inicien de inmediato la rehabilitación de esa vía de acceso a La Esperanza.

MALOS MANEJOS, MISOGINIA Y OPACIDAD DE SOFIA ALCOCER

A Sofía Alcocer, (Quien agredió a un periodista de esa demarcación por cuestionarla, Se señala a la presidenta municipal Sofía Alcocer de defender a Gilberto Avilés Tax, pese a que el 12 de agosto de 2020 a través de diversas páginas y perfiles de Facebook se realizó una denuncia anónima por acoso y hostigamiento sexual Gilberto Aviléz Tax, actualmente profesor investigador de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo, en el que se mencionan que tiene al menos 10 víctimas, señalando que tiene un perfil de víctima de mujeres jóvenes, fuertes y cercanas al feminismo. Siendo docente universitario y con esa magnitud, es probable que sean muchas más las víctimas a su paso. En respuesta, Gilberto Aviléz emite un comunicado desde su perfil en donde insulta a Cristina Montejo Briceño, Marta Verónica Kú Martínez y José Guillermo Talavera Lucero, acusándolos de esta denuncia anónima y que dado sus antecedentes de violencia, pueden trascender y poner en riesgo su integridad, ya que en su intento infructuoso de politizar la denuncia emite una amenaza velada.) durante su gobierno de Sofía Alcocer se le han ido acumulando una serie de inconformidades sociales, denuncias por malos manejos del presupuesto y corrupción y hasta el momento, también por culpa de la pandemia.

EL CONGRESO SE HACE DE “LA VISTA GORDA”

El Congreso se ha hecho de la vista gorda y se ha negado a realizar las investigaciones correspondientes.
Durante la primera semana de octubre, elementos de la Policía Municipal de José María Morelos bloquearon los accesos al palacio municipal para exigirle a Sofía Alcocer que le pague al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) el Impuesto Sobre la Renta que les ha retenido y que hasta el momento adeuda a dicha institución, lo que repercute en el servicio que deben recibir los agentes policiales de ese municipio.
La presidenta municipal suscribió un acuerdo con los elementos de la Policía Municipal para otorgarle becas para sus hijos, pero hasta el momento no ha cumplido.
El amotinamiento inició en las instalaciones de Seguridad Pública, donde una semana antes, los uniformados pidieron la salida del director de la corporación por malos tratos e incapacidad para atender su encargo.
Hasta esas instalaciones llegó Alcocer (donde agredió a una mujer policía por que la estaba grabando aunque luego en su desquiciamiento emocional trato de victimizarse culpando a la policía de haberla agredido, cuando fue todo lo contrario) a prometer a los inconformes que estaba tramitando los recursos para atender sus demandas, pero la mitad de los inconformes decidieron no escuchar sus promesas y mentiras y optaron por trasladarse al palacio municipal donde bloquearon durante todo el día, impidiendo el acceso a los funcionarios municipales.
La represión de La Esperanza ha sido una advertencia, quien se inconforme no solo en Quintana Roo, sino en toda la península, por incumplimiento gubernamental, corren el mismo riesgo.

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