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Quienes perdieron las reelecciones municipales en Quintana Roo, buscan que consultores externos les arreglen “el cochinero” financiero que tienen

En la sección Política por el 21 junio 2021 a las 12:04 pm

Necesariamente Incómoda

Graciela Machuca Martínez
El proceso electoral municipal en Quintana Roo ya terminó, quienes ganaron ya tienen en su poder sus respectivas constancias de mayoría, quienes perdieron y aún tienen esperanzas presentaron los recursos necesarios para que las instancias jurisdiccionales decidan que se hizo bien y qué se hizo mal durante el periodo de campañas y a lo largo de la jornada electoral, pero quienes jugaron para la reelección y perdieron, tuvieron que regresar de inmediato a sus funciones para barrer la casa a fondo, no podrán esconder la basura debajo de la alfombra porque las nuevas administraciones traen la consigna de revisar todos los rincones, para poder legitimar sus triunfos y como una estrategia electoral para el 2022.
Las personas que sentían tocadas por el dedo divino y que hicieron hasta lo imposible para buscar la reelección ahora se encuentran en un serio aprieto, porque solo tienen menos de cuatro meses para, primero, poner sus ideas en orden y después, ordenar sus administraciones, tendrán que tapar hoyos por doquier, para evitar que el peso de la ley y la disputa por la gubernatura las y los alcance.
Quien por el momento dice no estar presionada porque le demostró al presidente de la República que era la indicada para conservar el gobierno de uno de los municipios más importantes del país, porque allí se decidirá electoralmente el futuro del gobierno del estado; Mara Lezama considera que tampoco tendrá problemas con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), a pesar que los señalamientos en contra de ella y su familia continúan, pero la cercanía con Santiago Nieto Castillo, la tiene sin cuidado, porque su mira ya está en la gubernatura.
La importancia política y económica del municipio de Benito Juárez, sin duda alguna, representa electoralmente, una de las mejores fortalezas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la Península de Yucatán, que incluso, es de mayor impacto al logrado con la gubernatura en Campeche, donde a pesar de ganar la gubernatura Layda Sansores no logró arrasar con la estructura de su anterior partido, el Revolucionario Institucional, que será una oposición fuerte, por ser uno de los últimos reductos del priismo en el sureste del país.

MARA LEZAMA GANÓ LA REELECCIÓN EN BENITO JUÁREZ, A PESAR DEL DESCENSO DEL 17.7 % EN SU VOTACIÓN, RESPECTO A LA OBTENIDA EN 2018

María Elena Hermelinda Lezama Espinosa, logró reelegirse con un amplio margen en el municipio donde se encuentra Cancún, el destino turístico emblemático del Caribe Mexicano, ella considera que ese capital político le alcanza para llegar a la gubernatura, pero esa decisión se tomará en Palacio Nacional, donde se priorizarán los intereses de grupos económicos que dominan en el país y con, los que López Obrador no quiere enemistarse, porque necesita que esa iniciativa privada le inyecte recursos al Tren Maya, para que opere como está planeado, de lo contrario, será un elefante blanco.
Con las cifras en la mano, el presidente de la República tiene los elementos para advertir que el triunfo en los comicios para la gubernatura de Quintana Roo, lo tiene, ganar ya no es el problema, lo que tiene que negociar es con quién y eso se tendrá que decidir en las próximas semanas, máximo antes que tomen posesión los nuevos gobiernos municipales.
A López Obrador le urge diseñar el escenario para la sucesión en Quintana Roo, antes que concluya formalmente la primera mitad de su mandato, porque si lo hace al iniciar la última parte de su mandato, sabe que su capacidad de incidencia estará disminuida, porque la forma de hacer política y tomar decisiones de peso, en este país, aún está influenciada por la era priista, porque la clase política solo se cambió de traje.
Mientras el futuro de Quintana Roo se decide desde el gobierno central y Mara Lezama sigue con el culto a su personalidad, las y los otros presidentes municipales que perdieron la reelección, además, de quienes no lograron llegar ni a la primera etapa, como es el caso del munícipe de Felipe Carrillo Puerto, “están que ni el sol les calienta”, porque de aquí a septiembre tienen que ajustar sus números, tienen que auto auditarse, si no quieren ser sujetos de investigación por malos manejos.
Estas mujeres y hombres que perdieron la reelección tenían su autoestima tal alta que durante todo el proceso electoral les valió guardar las formas con los dineros, hicieron un cochinero, ahora, sus contadores, sus auditores se jalan los pelos y no le hallan como hacerle para que los jefes salgan librados de las auditorias que se les vienen.
En varios de estos municipios, están contratando a equipos de contadores y auditores externos para que los ayuden a levantar el tiradero, al cual no le pusieron atención, porque estaban seguros que el triunfo ya lo tenían en la bolsa, pero se les olvidó que las personas que tienen el derecho de votar, también tienen el de decidir cuando castigar y cuando no a un mal gobernante.
Nirvardo Mena, de Lázaro Cárdenas; Víctor Mas Tah, de Tulum; Pedro Joaquín Delbouis, de Cozumel; Laura Beristain, Solidaridad; y Sofía Alcocer de José María Morelos, no les alcanzó ni el autoestima, ni la compra de votos para ganar y ahora tienen que asumir las consecuencias de haber gobernado para sus intereses y no para los del pueblo.

CONTADORES Y AUDITORES EXTERNOS ESTAN SIENDO CONTRATADOS PARA ARREGLAR LAS CUENTAS DE LOS GOBIERNOS MUNICIPALES QUE SE VAN

Josué Nirvardo Mena Villanueva (PAN), en el año 2018 ganó la presidencia municipal con 49.6 por ciento de la votación y en el 2021 descendió al 42.2 por ciento; Víctor Mas Tah de la Alianza Va por Quintana Roo, descendió del 43.4 por ciento (2018) al 38.5 por ciento (2021).
Sofía Alcocer Alcocer de la misma coalición, integrada por los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Confianza por Quintana Roo (CQ), descendió de 36.4 por ciento a 26.9 por ciento.
En Cozumel, Pedro Joaquín, en 2018 ganó la presidencia municipal con el 40.9 por ciento de la votación y en los comicios del 6 de junio pasado, perdió con 43.9 por ciento.
Laura Esther Beristain Navarrete de la Coalición Juntos Haremos historia por Quintana Roo, integrada por Morena, Partido del Trabajo, Partido Verde de México y el local MAS, en 2018 obtuvo el triunfo con el 38.1 por ciento y en esta año perdió con el 28.1 por ciento.
María Elena H. Lezama Espinoza de Juntos Haremos Historia, obtuvo la reelección tan solo con el 40.6 por ciento de la elección del primer domingo del mes de junio, pero en el año 2018, con el apoyo del efecto AMLO, ganó la presidencia municipal de Benito Juárez con el 58.3 por ciento (17.7 por ciento menos que el porcentaje obtenido hace tres años).
Algunas de esas personas servidoras públicas que fracasaron en su intento de reelegirse en las presidencias municipales que aun gobiernan, también tienen serios señalamientos de autoridades federal encargadas de la procuración de justicia, respecto a que se encuentran en investigación por el supuesto manejo de recursos de procedencia ilícita.

¿CUÁL ES LA RESPONSABILIDAD DE LAS AUTORIDADES MUNICIPALES EN EL REPUNTE DEL COVID 19 EN QUINTANA ROO?

Estos personajes, ahora que ya no trabajen por sus respectivos pueblos, tendrán el tiempo suficiente para ponerse a disposición de las agencias investigadoras para aclarar lo aclarable y así puedan limpiar sus nombres, desde luego que para ello, tienen que llevar las evidencias de sus dichos.
Así como las autoridades federales y estatales tienen la responsabilidad de desempeñar sus funciones sanitarias conforme a la ley, las autoridades municipales, de acuerdo al Artículo 115 Constitucional y leyes secundarias, tienen la obligación de coadyuvar en materia sanitaria y cuando no lo hagan de manera diligente, son sujetas a que se les deslinden responsabilidades administrativas y penales.
Para que termine la pandemia, principalmente en la Península de Yucatán, aun falta mucho tiempo, pero conforme pasan los tiempos políticos electorales, aquella persona servidora pública que no haya desempeñado, conforme a las nomas jurídicas y administrativas su papel en la actual contingencia sanitaria también deben responder ante la justicia.
Quintana Roo está en grave riesgo de que los casos de Covid 19 sigan en aumento, que la fase del semáforo vuelva a rojo, desde luego que alguien tiene responsabilidad en ello, tanto ciudadanía como autoridades, pero hay que recordar que a las autoridades se les paga para que hagan bien las cosas y si no lo hacen tienen que responder ante la justicia. Lo grave de este asunto es que se han perdido muchas vidas en la entidad, si la pandemia no se controla, los daños económicos serán irreversibles. Cada quien debe asumir sus responsabilidades. Las autoridades municipales salientes, aunque entreguen el cargo, siguen teniendo responsabilidad por lo que hicieron o dejaron de hacer.
La elección para gobernador no podemos usarla “como el petate del muerto”, pero quien tenga cola que le pisen, pueden ser las y los sacrificados.

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