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PorEsto! genera líos entre sus empresas outsourcing para no indemnizar conforme a la ley a sus trabajadores en Chetumal

En la sección Libertad de Expresión y Periodismo por el 15 diciembre 2021 a las 8:17 am

Necesariamente Incómoda

Graciela Machuca Martínez

**La empresa demandada no se presenta a la primera audiencia de conciliación.
**A todo el personal lo dieron de baja del IMSS, a pesar que uno tiene un hijo con discapacidad; la esposa de otro está embarazada; 48 familias sin servicio médico, mientras que las hijas de Mario Renato Menéndez Rodríguez “simulan” conflictos mercantiles para no pagar a quienes hicieron prosperar a la empresa.

Quienes durante más de dos décadas han sido el medio para dar a conocer los atropellos contra la clase trabajadora de Quintana Roo, este lunes 13 de diciembre tuvieron que salir a manifestarse públicamente, debido a que por un conflicto entre las empresas de outsourcing que utiliza el periódico PorEsto, 48 mujeres y hombres que forman la planta laboral del diario en la ciudad de Chetumal fueron despedidas injustificadamente, sin que les pagaran su liquidación laboral conforme a la ley.

Ante decenas de colegas de diversos medios de comunicación, personal administrativo, de edición, fotografía, impresión y quienes se dedican a la reportería, manifestaron su inconformidad con los directivos de la empresa editora de Mario Renato Menéndez Rodríguez, quienes simulan conflictos en las empresas outsourcing que operan el diario, para no pagarle al personal.

Hombres y mujeres decidieron pararse en el exterior del edificio del PorEsto, ubicado en la avenida Constituyentes del 74, en Chetumal, para exigir una indemnización conforme a Ley, por el tiempo que prestaron sus servicios a este periódico.
“Dimos una vida a este periódico” dijo Omar Soto quien, con 26 años de antigüedad, recordó que la última quincena solo recibieron el 75 por ciento del sueldo y no les pagaron liquidación, ni aguinaldo.

Pidió sentido humano a la familia de Mario Renato Menéndez Rodríguez, e informó que, este día se realizaron las primeras citas ante el Centro de Conciliación, y la empresa no se presentó, mostrando falta de voluntad para realizar el pago justo a los trabajadores.

Las trabajadoras y los trabajadores despedidos han insistido en la conciliación, pero si la empresa se mantiene en su postura de no reconocer sus derechos laborales, procederán a interponer la demanda respetiva.

Eric Castillo, quien trabajó por 12 años como fotógrafo, comentó que siempre tuvo bien puesta la camiseta y que ahora, pide una liquidación justa, al lamentar que un medio de comunicación tan importante haya cometido tal atropello.

Los periodistas de la capital Mario Castillo, Rafel Briceño, Gregorio Yupit, Francisco Villanueva, Alex Dorado, David García, Alex Peza, Herlindo Vázquez, Gabriel Manzanilla, Efraín Castro, se tomaron una foto en el acceso a las instalaciones con los trabajadores para manifestar su respaldo total solicitando la intervención del gobierno para que no prevalezcan los abusos contra quienes desempeñan esta labor.

En las ultimas semanas que laboraron se presentaron diversos hechos irregulares, siendo que el 28 de octubre la jefa de redacción y coordinadora en turno Nayeli Raya Bautista, dio la instrucción que todo personal se lleve a su casa equipó de cómputo para trabajar en home-office por posible embargo, mismo día que la empresa Publicidad Impresa del Sureste les dio de baja ante el IMSS y por la noche en las instalaciones se rotulo otra razón social llamada Compañía Editora del Mayab. Un día después se les pidió regresar a la empresa supuestamente a trabajar con normalidad.

Pocos días después el 4 de noviembre fue cuando se realizó un supuesto embargo, y nuevos coordinadores Joaquín Tamayo e Ivan Bas pidieron a los trabajadores que se quedarán a un “nuevo proyecto”, sin embargo, un día después el 5 de noviembre llegó COFEPRIS a clausurar las instalaciones, y la empresa que fue embargada decidió cancelar el contrato de energía eléctrica para que la empresa no pudiera producir.

Entre otros testimonios tengo el de Miguel Ángel Fernández, quien el día 13 de enero del próximo año cumpliría 15 años de servicio para este periódico: “Me parece que lo que más necesitamos en este momento, todos los compañeros, 48 personas, entre ellos hay madres solteras, hay personas que están pagando una pensión alimenticia, que tienen deudas, que tienen créditos, que están saliendo incluso de accidentes laborales, como es el caso de Manuel Colli, quien tuvo un accidente laboral en su moto en los últimos meses. Además, requieren atención médica para sus hijos. En mi caso, por ejemplo, dependen de mí, mi esposa, mis dos hijos y un tercer hijo que está en camino, mi esposa está embarazada de cuatro meses de gestación, entonces, esto llega en un momento inesperado”.

Con 55 años de edad, Manuel de Jesús Colli, fotógrafo, tiene 25 años de antigüedad en este periódico. Tiene tres hijos, uno de ellos con discapacidad. “Mi situación es más complicada que la de ellos, porque mi hijo necesita una atención especial. Tiene distrofia muscular y ya no camina, hay que cargarlo, y va a sus citas a Mérida, al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y ahora que ya no tengo seguro, a ver cómo le vamos a hacer, cada mes estamos viajando a Mérida para la atención.

“Cuando tomaron la nueva directiva por Alicia, nos reunió a todos y ella dijo, palabras textuales, no vengo a correr a la gente, la gente se va a ir sola, eso dijo ella. Presionando a la gente para que renuncie y se vaya. Nosotros aguantamos hasta… A mí me hablaban en la madrugada, en mis días de descanso me hacían trabajar, yo respondía, durante los 25 años. Me mandan a otro estado, me iba a Campeche a trabajar. Si me dan 300 mil pesos para solventar unas deudas y ver lo de mi hijo, yo no demandaría, quitaría la demanda, yo sé que me corresponde más, me corresponderían como unos 600 mil pesos o un poquito más. Por la edad es muy difícil encontrar trabajo, además. Es fin de año, tal vez el próximo año, pero estamos insistiendo, buscando a ver en donde nos colocamos”, explica Manuel de Jesús.

En su testimonio de Moisés Omar Soto Suarez, relata que a lo largo de sus 26 años de trabajo, la empresa editora de PorEsto, “ha pasado por 4 razones sociales, siendo en un inicio el propietario Mario Renato Menéndez Rodríguez, bajo la razón social Editorial Nuestra América, la cual me dio de alta en el Seguro Social el 21 de octubre de 1996, me dieron de baja el 25 de noviembre del 2009”.

Lo volvieron a dar de alta el 26 de noviembre del 2009, “pero con la razón social Gerencia y Servicios Profesionales del Sureste y me dieron de baja el 31 de agosto del 2019”.
Actualmente, funge como directora general su hija Alicia Menéndez Figueroa, “con quien laboramos hasta antes del presunto “embargo” a las instalaciones antes mencionadas, como resultado de un juicio mercantil”.

Con respecto a presunto embargo de las instalaciones en avenida Constitución del 74, “trabajamos con la empresa de la señora Alicia bajo el nombre de Gerencia y Servicios Profesionales del Sureste, la cual me volvió a dar de alta en el IMSS el 01 de septiembre del 2019 y nuevamente de baja el 28 de octubre del 2021, esto último bajo la titularidad de la C. Alicia Menéndez Figueroa., como una de los hijas del propietario directo de la empresa, Mario Renato Menéndez Rodríguez”, expone Soto Suárez.

“En todo este entramado de cambio de razones sociales, nunca nos finiquitaron, solo cambiaban de razón social y decían los administrativos que se respetaría antigüedad y salario”.

Añadió, que sin que se le informara, conforme a la ley, “en la última razón social y de forma consecutiva a las fechas antes citadas, bajo la razón social Compañía Editorial del Mayab S. A de C.V, me dieron de alta en el IMSS, el 5 de noviembre del 2021 y ese mismo día 5 de noviembre del 2021 me dieron de baja, por lo qué a la fecha ante despido injustificado, no tengo cobertura de IMSS, INFONAVIT, ni de la pensión alimenticia”.

Recapituló: “En los últimos días del mes de noviembre se suscita un presunto embargo por parte de otra razón social, Publicidad Impresa del Sureste a cargo (presuntamente) de la hermana Patricia Menéndez Cámara, quién contrata al C. Iván Bas para actuar como editor, así como al C. Joaquín Tamayo como jefe de información, quienes nos aseguran que nos van a pagar la quincena del 15 de noviembre del 2021, que nos respetarán la antigüedad, pero en este lapso no se imprimía el periódico Por Esto, con la nueva empresa que nos quedamos a laborar”.

“Sin embargo nos pagan la quincena del 15 de noviembre, se presenta COFEPRIS, pone aviso de suspensión por no contar con el protocolo sanitario COVID-19, posteriormente, (entre 2-3 días) cortan la luz por parte de la CFE, pues la otra empresa, (a la que embargaron) finaliza el contrato de luz y nos informan que no vayamos a laborar a las instalaciones hasta nuevo aviso”, continúa el periodista.

El 30 de noviembre, al filo de las 19:00, “nos presentamos al pago de quincena y de forma sorpresiva la administradora Osiris Caamal y el editor Iván Bas, nos informan que sólo nos pagaran el 75% del salario, sin garantía de la próxima quincena y estando presentes los 2 abogados del bufete Encalada, de tal manera que preguntamos si se rompió el vínculo laboral, puesto que ya no quisieron garantizar pago de la quincena del 15 de diciembre”, para ello ya estaban presentes los dos abogados para interponer demanda contra la otra empresa.

Ahora sin trabajo tienen que iniciar el proceso de conciliación para que se les respeten los derechos laborales que la Constitución federal les otorga, pero el calvario apenas comienza, las primeras audiencias serán el 13 de diciembre, 21 de diciembre, 23 de diciembre y 28 de diciembre del año en curso, en diferentes horarios.
Al menos, a la primera, convocada para este 13 de diciembre, la empresa demandada no se presentó.

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