Tulum, luego de las elecciones sigue en la anarquía y la opacidad; gobierno municipal, cómplice para violentar la ley 

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Necesariamente Incómoda

Graciela Machuca Martínez 

Después que pasaron las elecciones, la población de Tulum regresó a su caótica realidad, donde la deficiencia de los servicios públicos, la presencia de la delincuencia organizada y del fuero común, así como la negligencia del gobierno municipal gobiernan ese municipio que requiere tener autoridades locales a la altura de los proyectos de la iniciativa privada y del gobierno federal.

Sin embargo, el presidente municipal Diego Castañón Trejo, durante los últimos días se la ha pasado de festejo en festejo luego que el Instituto Electoral le entregó su constancia de mayoría, a pesar, que el municipio requiere urgentemente la intervención del gobierno municipal para atender las necesidades que siempre han sido urgente para la población residente, así como para los inversionistas y visitantes.

Es contraproducente seguir ofertando el destino turístico, en perjuicio de la población local, de las personas inversionistas y del turismo, cuando las tareas que le corresponden al gobierno municipal no son atendidas, la normatividad es confusa y en caos, además, que la opacidad es lo que resalta en la administración de Castañón Trejo.

El presidente municipal ya cuenta con su constancia de mayoría que lo acredita como triunfador de las elecciones del 2 de junio pasado y lo habilita para ejercer el gobierno municipal de Tulum por tres años más, sin embargo, de aquí a la última semana del mes de septiembre próximo también vivirá en la zozobra como otras personas de MORENA que contendieron por continuar en el gobierno, debido a que el Partido Movimiento Ciudadano (MC) impugnó el cómputo final al considerar que tanto la jornada electoral como el recuento de votos estuvieron plagados de irregularidades.

En el conteo de votos realizado en el Consejo Distrital número 14 del Instituto Electoral de Quintana Roo (IEQROO) se validaron boletas de paquetes electorales con evidentes alteraciones, por lo que Jorge Portilla Mánica, aspirante de MC a la presidencia municipal de Tulum prevé demostrar durante el desahogo de los recursos de impugnación, respectivos.

Varios de los paquetes electorales de casillas instaladas en comunidades rurales no estaban debidamente sellados, lo que compromete la transparencia del proceso, dio a conocer el dirigente estatal de MC, José Luis Pech Várguez, quien adelantó que su partido creció considerablemente durante la pasada jornada electoral, lo cual quedará demostrado cuando la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resuelva los múltiples recursos de impugnación que el instituto político presentó.

Para el dirigente estatal de MC y exmorenista, todos sus votos fueron cien por ciento orgánicos de personas electoras que creyeron en quien encabezaba las candidaturas y sin la ‘compra de votos’, como sucedió en los otros partidos políticos. 

Otra elección que fue impugnada por Movimiento Ciudadano fue la de Othón P. Blanco, donde la candidata naranja Lidia Rojas quedó a unos cientos de sufragios que la presidenta municipal con licencia, la morenista Yensunni Martínez, pero con una serie de irregularidades que irán demostrando en las instancias jurisdiccionales a nivel estatal y municipal.

Durante una conferencia de prensa previa a que presentara sus recursos de impugnación, Rojas reconoció que la ciudadanía tiene la libertad de continuar con las manifestaciones de protesta: “me siento orgullosa de poder encabezar este proyecto que es la voluntad de la ciudadanía y que no quede duda que ni con todo el sistema ni con todo el dinero corrupto ni con todas las inconsistencias pudieron contra esta joven chetumaleña y con este gran proyecto”.

Un asunto que indudablemente, muestra la complicidad, corrupción y opacidad del gobierno de Castañón Trejo, en la construcción de un hotel de lujo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que forma parte del Proyecto del Tren Maya, que sin tener los permisos correspondientes, se le permitió a la dependencia federal iniciar la construcción, de no ser por las denuncias públicas de organizaciones civiles y medios de comunicación, el gobierno de la 4T hubiera continuado con la obra, olvidándose que las leyes en México, son de carácter general.

Este tipo de acciones ilegales tienen que ser revisadas por las instituciones como las auditorias superiores del estado y de la federación, cuya fuerza legal buscan eliminar desde el gobierno morenista. En este asunto están involucradas en corrupción o al menos actos fuera de la ley, instancias de los tres niveles de gobierno, pero al Ayuntamiento de Tulum correspondía detener la obra ante las graves violaciones a la normatividad.

Ahora que se hizo pública la construcción de la obra, la SEDENA solicitó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) permisos de construcción del referido hotel en la reserva del Parque Nacional del Jaguar.

Además, la SEDENA ingresó una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) con la que busca que se formalicen los permisos de construcción del centro de hospedaje al interior del Área Natural Protegida.

Esta inversión del gobierno federal, se encuentra en la entrada de Tulum, por donde se encuentra una aeropista en desuso y en la zona de influencia del Parque Nacional del Jaguar, recientemente decretada como Área Natural Protegida (ANP).

Las obras de este complejo turístico iniciaron desde el año pasado sin que se le informara formalmente a las comunidades aledañas a la reserva.

La continuidad que ofreció Diego Castañón Trejo al electorado de Tulum, es la simulación, la opacidad y la incompetencia para desempeñar sus facultades municipales que le otorga el Artículo 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Graciela Machuca

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