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Unir a México y Centroamérica por medio de ferrocarril y la construcción de un gasoducto, parte de la agenda del AMLO

En la sección Polí­tica por el 6 mayo 2022 a las 6:55 am

Necesariamente Incómoda

**El gobierno de México encargó a la CEPAL elaborar el Plan de Desarrollo Integral de El Salvador, Guatemala, Honduras y el Sur-Sureste de México.
**Con reglas del neoliberalismo se pretende detener la migración regional e instalar maquiladoras para abastecer a la industria estadounidense y canadiense.

Graciela Machuca Martínez

La agenda pública del presidente de México por países de Centroamérica, consistente en supervisar proyectos como el de Sembrando Vida, revisar con sus homólogos las estrategias migratorias dictadas desde Washington, pero su objetivo principal es finiquitar la negociación con gobiernos y empresarios de la región para poner en marcha el Plan Integral de Desarrollo de El Salvador, Guatemala, Honduras y el Sur-Sureste de México, diseñado por la CEPAL por encargo del gobierno de México.

En la agenda de este plan sobre salen asuntos como la integración de una red ferroviaria centroamericana la cual ya se encuentra iniciada parcialmente en los diferentes países y que se comunicará con el Ferrocarril Interoceánica del Istmo de Tehuantepec, para llevar mercancías de la región al puerto de Salina Cruz en el Pacífico y al de Coatzacoalcos en el Golfo de México. Otro de los grades proyectos de infraestructura es la construcción de un gasoducto que atraviese toda la región, desde Tabasco hasta Panamá.

El proyecto de las grandes empresas transnacionales y neoliberales consiste en integrar una red ferroviaria capaz de unir a Canadá, Estados Unidos, México y los países de Centroamérica, misma que se sumaría a los servicios de carga que ya ofrece el Canal de Panamá, pero ante el incremento constante del costo del transporte marítimo podrán abaratar costos.

La apuesta es convertir a Centroamérica y a México como polos maquiladores de la industria canadiense y estadounidense, de esta manera eliminarían su dependencia de China y de otros países asiáticos, como se está vislumbrando en los últimos meses con empresas relacionadas con la industria automotriz que han optado por mover sus capitales a México, para no tener que esperar hasta seis meses para producir en China y luego esperarse al tardado transporte. Si maquilan piezas en México o en Centroamérica en tres días o en una semana tendrían el material en sus fábricas.

Quienes gobiernan económica y políticamente al mundo han determinado que si bien es cierto, no pueden prescindir del transporte marítimo para el transporte de mercancías y materias primas, pueden acercar las fábricas de los proveedores a los centros de producción, y para ello tienen los territorios y los gobiernos de países como México, Guatemala, El Salvador, Honduras y Panamá, a su servicio.

Lo que le interesa a los industriales y al gobierno de Estados Unidos, por ejemplo, es que el flujo migratorio de la región disminuya, que la mano de obra que requieren se quede en sus países, hasta donde acercarán las fábricas, con lo que abatirán costos, pues los salarios serán muy por debajo de lo que les pagan a los mismos migrantes mexicanos y centroamericanos en territorio estadounidense.

Recordemos que en agosto de 2021, desde Chetumal, personal diplomático de Panamá manifestó interés en vincular la línea férrea del Tren Maya con puertos centroamericanos para potencializar el impacto económico del proyecto, durante una reunión en Chetumal.

Lo anterior lo dieron a conocer de manera conjunta el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y la Secretaría de Desarrollo Económico (Sede) y la Agencia de Proyectos Estratégicos (AGEPRO), luego de presentar los beneficios y el impacto económico del Tren Maya en Quintana Roo ante una delegación de empresarios, líderes de cámaras y asociaciones de Panamá.

Fue Alfredo A. Oranges, embajador de Panamá en México, quien afirmó que el proyecto Tren Maya se trata de una de las obras más importantes de todo el continente, sobre todo por la ubicación estratégica de la Península de Yucatán con el resto de México y Centroamérica.

“Estamos convencidos que el Tren Maya tiene componentes fundamentales, el componente humano, la responsabilidad social que implica un proyecto de esta naturaleza como es la creación de empleo y sobre todo la conectividad de un vasto territorio considerando el medio ambiente y su mitigación”, dijo en Chetumal el embajador panameño.

Recordó que su país tiene dos puertos de aguas profundas, que son capaces de alcanzar 1,500 puertos en el mundo, de ahí la importancia de vincularlo con el transporte de carga terrestre y aéreo.

Pero este proyecto no solo ha quedado en buena voluntad y en declaraciones de empresarios y diplomáticos, sino que forma parte de integración regional que el presidente de México tiene previsto, incluso antes de tomar posesión el primero de diciembre de 2018.

El primero de agosto de 2019, la Revista Forbes, en su edición de Centroamérica publicó detalles del proyecto en el artículo titulado: Un tren podría unir a Centroamérica con México.

En la introducción del texto dice: “El tren uniría rápidamente las ciudades centroamericanas, el cual es un tema fundamental en el marco del plan de desarrollo integral promovido por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador”.

Podría hacerse realidad un tren que parta de Panamá y llegue a México, se lee en la publicación. Lo anterior se dio a conocer luego de que el Parlamento Centroamericano (Parlacen) anunció que promoverá la creación de este proyecto para conectar y desarrollar a la región con el apoyo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), que busca poner en marcha la operatividad ferroviaria.

El Plan de Desarrollo Integral para El Salvador, Guatemala, Honduras y el Sur-Sureste de México, fue presentado por la mexicana Alicia Bárcenas, secretaria Ejecutiva de la Cepal, el 17 de septiembre de 2021, pero en el mes de mayo anterior, ya se había entregado la versión final a los países.

Este plan propone construir un espacio de desarrollo sostenible entre nueve estados del Sur-Sureste de México y El Salvador, Guatemala y Honduras; cambia el paradigma dominante sobre migración, abordando las causas de la movilidad humana irregular desde una perspectiva de desarrollo y de integración.
Además, migración como opción y no como obligación; cuenta con el compromiso político de los cuatro gobiernos, articula propuestas del sistema de las Naciones Unidas.

El plan hace referencia a objetivos diferenciadores como crear un espacio de desarrollo sostenible y una nueva región económica entre El Salvador, Guatemala, Honduras y el sur-sureste de México que eleve el bienestar de las poblaciones y permita que la migración sea una opción y no una obligación impuesta por las privaciones y las carencias.

Asimismo, busca impulsar iniciativas para mejorar el desempeño económico, atraer inversión, incrementar el comercio y aumentar la generación de ingresos y de trabajos dignos y decentes con base en lo que los Estados y el sistema de ONU realizan en el terreno; impulsar la sostenibilidad y la resiliencia al cambio climático y la gestión integral del riesgo para mitigar su incidencia como motivo de la migración.

Por último, tiene un enfoque integral del ciclo migratorio: origen, tránsito, destino y retorno propiciando una movilidad humana segura, ordenada y regular con la dignidad y los derechos de las personas en el centro.

En esta gira del presidente de México por Centroamérica están en juego los intereses de países en condiciones de pobreza y violencia extrema y la “filantropía” de las grandes economías, pero alguien les tiene que hacer el trabajo.Consulta del Plan en la siguiente liga: https://www.cepal.org/es/pdi#:~:text=Con%20el%20Plan%20de%20Desarrollo,y%20de%20que%20la%20movilidad

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